Somos muchos

Somos muchos
y uno,
nada,
dioses,
tierra desolada
y fecunda,
porque el vacío es necesario,
porque transitar tu desierto
me cobija,
abrazo desnudo
de cuerpos tibios
en la pobreza de la noche fría.
Porque nada importa ya,
si hablas o callas,
si estas
o lo imagino,
nada alcanza.
Y aunque estés,
eres ausencia
si no estas,
muero.
Fuiste primero sueño,
y luego abrazo
o el abrazo fue el sueño
al que me aferro.
Tampoco importa ahora,
porque soy ese
desierto
dios
fecundo
desolado
desnudo
sueño
abrazo
necesitado
de vos
de mi
de muchos.

Un comentario en “Somos muchos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *