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Tangente
al extremo más lejano
de tus dedos,
a la curva
de tus convicciones
que ya no te sostienen.
Justo allí,
donde todo acaba,
sostén divino,
allí esperas ,
en tu debilidad.
Ya son otras las noches,
no hay cortejo,
solo caricia
que apacigua
la oscuridad.
Pablo Duran
Marzo 2018
Temo
a esas palabras
que disfrazan otras
vacías de sentido,
a las ausencias
que ocupan mi soledad
y la entretienen,
a la injusta ceguera
de pasar a tu lado
sin sentirte,
a creerme capaz
de aplazar la muerte,
a permanecer aquí
inmóvil,
al olvido
de lo que fuimos,
a todos los miedos
y a esa voz
que insiste
en silenciarlos.
Pablo Duran